No des ningún nombre del cual los delincuentes puedan aprovecharse para seguirte extorsionando.
No llegues a acuerdos concretos con los extorsionadores, mejor acude a los especialistas para orientarte.
Al contestar la llamada, no permitas que el delincuente se adueñe de la situación, interrumpe su discurso con firmeza y corta la llamada. Recuerda que no debes decir nada que pueda exponerte o a tu familia.
Comunícate de inmediato con tus familiares, a efecto de cerciorarte que la persona que te han dicho que tienen secuestrada está bien. Por lo general se aprovechan de situaciones en las que uno mismo va dándoles las claves para la extorsión.
En caso de que el argumento de la extorsión sea un posible secuestro, pide al secuestrador un indicio para comprobar que realmente mantiene a la persona en su poder.